En una sociedad en que el tiempo parece volar, en que cada innovación deja obsoleta a la anterior en cuestión de días (e incluso de horas), la impuntualidad sigue estando muy presente.

¿Eres como el conejo de Alicia en el país de las maravillas?  ¿Vas a todas partes a toda prisa porque siempre llegas tarde? Pues que sepas que ser impuntual es una falta de educación, y, sobre todo, una falta del respeto a la persona que te tiene que esperar. Pero no te desanimes, hay formas de eliminar la impuntualidad de tu vida. Vayamos por pasos.

 

¿Por qué alguien es impuntual?

Te voy a dar los 6 motivos principales por los que alguien llega tarde de manera esporádica o por sistema.

  1. Falta de motivación. Si no estás motivado, acudes a tus citas sin ganas, relajado. No te importa perderte la cita así que mucho menos llegar tarde. La impuntualidad no es un problema para ti.
  2. Dispersión. Si te comprometes con demasiadas cosas, no puedes con todas. Ya lo dice el refrán: el que mucho abarca, poco aprieta. Y eso ocurre también con el tiempo. Si te dispersas entre mil actividades, no vas a ser capaz de organizarte para ser puntual.
  3. Diferente concepto del tiempo. El tiempo es un concepto bastante abstracto. Cada persona tiene una imagen diferente de él. No hay más que ver cómo lo manejan los niños. Si tienes hijos me entenderás. Ya puedes estar tú a la carrera vistiéndote y vistiéndolos a ellos, ya puedes estar gritándoles que se den prisa, que seguirán a lo suyo, entreteniéndose literalmente con una mosca que pase. Una persona impuntual es un poco niño en ese aspecto, su sentido del tiempo es muy laso. Si tú no le das importancia a tu tiempo, si no te importa «perderlo», tampoco entiendes que sea importante para los demás.
  4. Narcisismo. Como lo oyes. Puede que seas impuntual solo para que los demás estén pendientes de ti, para poner al otro en situación de necesidad, para sentirse poderoso.
  5. Inseguridad. Pero también puede ocurrir lo contrario, que seas alguien con una gran inseguridad. Tienes miedo a quedar, crees que todo va a salir mal, y vas postergando el momento de salir. Tanto, que siempre llegas tarde.
  6. Por educación. En algunas culturas el sentido del tiempo no tiene nada que ver con el que se maneja en otras. Los españoles consideramos que llegar cinco o diez minutos tardes no es ser impuntual. Son los minutos de cortesía. Para un alemán, ese concepto no existe. Además, la forma en que te hayan educado en casa influye mucho. Si de pequeño te ponían una hora de llegada, pero no pasaba nada si llegabas veinte minutos más tarde, aprenderás que ser impuntual no es un problema.

Consecuencias de la impuntualidad

La impuntualidad no es un hecho baladí. Ser impuntual tiene unas consecuencias generalmente negativas, tanto para el impuntual como para su víctima.

Como poco, llegar tarde proyecta una imagen negativa de ti. El que espera apreciará que eres alguien irrespetuoso y de poca confianza. Si andas buscando trabajo, cuidado con eso.

En el trato, la impuntualidad genera enfado en el que te está esperando. Su tiempo sí es importante para él. ¿Por qué perderlo por culpa tuya?

La impuntualidad, además, puede ser motivo de estrés para el que llega tarde si tiene cierto sentido de la responsabilidad.

Consejos para dejar de ser impuntual.

Como comenté al principio, hay formas de eliminar la impuntualidad de tu vida. Sigue mis consejos y verás que funcionan.

Calcula el tiempo añadiendo 15 minutos más. Si piensas que tardas veinte minutos en llegar a tu cita, sal treinta y cinco minutos antes. Así eludes imprevistos. Si llegas pronto, no pasa nada, es mejor llegar 15 minutos antes que 15 después.

No remolonees. En la cama, levántate en cuanto suene el despertador. Saca de tu vida esos «cinco minutos más» que se convierten en media hora más. Para conseguirlo, pon el despertador lejos de tu alcance. Si tienes que levantarte para apagarlo, ya no vuelvas a la cama.

Adelanta todos los relojes de tu casa. Y también tus dispositivos electrónicos. Aunque sepas que están adelantados, te harán fiarte de la hora que ves y saldrás antes a tus citas.

Hace unos años, en el periódico El País nos dieron otros útiles consejos que puedes ahora revisar en este enlace.

Cómo actuar con personas impuntuales.

Por último, puede que tú no seas impuntual, pero conozcas a alguien que sí lo sea y te haga pasar malos ratos. ¿Qué hacer en estos casos?

Comunícaselo, no lo dejes pasar. Si nadie le dice que su impuntualidad molesta, no intentará corregirse.

Si el impuntual lo es por sistema, haz que lo pague. Empezad a cenar sin él, poned el dvd antes de que llegue, enseñadle las consecuencias de ser impuntual.

Hasta aquí mis consejos. Espero que llegues puntual a tu próxima cita. Si has quedado, no veas el vídeo que viene a continuación y ¡sal pitando! Pero si no tienes prisa, échale un vistazo, que te recordaré todo lo que te acabo de decir para que no lo olvides nunca.

Puedes dejar un comentario aqui

Identidad: MARGARITA CLAUDIO FERNÁNDEZ (PSICOASISTENCIA) –NIF: 28.893.729W Dirección postal: C/ GONZALO BILBAO, 23 PLANTA 3 MÓDULO 1 – C.P. 41003 Sevilla, Teléfono:617431215/954417431, Correo electrónico: info@psicoasistencia.com, Delegado de protección de datos: info@psicoasistencia.com “En nombre de la empresa tratamos la información que nos facilita con el fin de controlar el spam en nuestros formularios de comentarios. Los datos proporcionados se conservarán mientras no solicite el cese de la actividad. Los datos no se cederán a terceros salvo en los casos en que exista una obligación legal. Usted tiene derecho a obtener confirmación sobre si en Creadores Web Sevilla estamos tratando sus datos personales por tanto tiene derecho a acceder a ellos, rectificar los datos inexactos o solicitar su supresión cuando los datos ya no sean necesarios para los fines que fueron recogidos”