Como psicóloga, siempre me han interesado los libros de autoayuda. Son una especie de poderosos competidores que tienen la facilidad de atender a los pacientes a cualquier hora y en cualquier sitio.

El problema es que estos libros muchas veces están escritos por advenedizos que utilizan el concepto de autoayuda literalmente y solo pretenden ayudar a su propia cuenta bancaria. Pero no adelantemos acontecimientos.

¿Por qué se llaman «libros de autoayuda»?

Un buen libro de autoayuda parte de la experiencia propia del autor. En general, debería contar qué problemas tuvo que afrontar, cómo lo hizo y qué resultados obtuvo. En teoría, si el lector sigue sus mismos pasos, obtendrá el mismo resultado.

Por eso se llaman autoayuda, porque eres tú mismo el que, gracias a la lectura, solucionarás tus problemas.

Estos libros suelen tener títulos sugerentes y clarificadores que ya te cuentan sin rodeos qué te vas a encontrar. En el vídeo con el que cierro este artículo hablo de un par de ellos, cuando lo veas entenderás a qué me refiero.

¿Sirven para algo?

En este punto, debo aclarar que no estoy totalmente en contra de ellos. Yo he leído bastantes libros de autoayuda. Tantos, que acabé dándome cuenta de que mucho, mucho, no ayudaban.

¿Ves? Si haces lo mismo que este tigre, triunfarás como felino.

¿Ves? Si haces lo mismo que este tigre, triunfarás como felino.

Mi estantería estaba plagada de libros de autoayuda, pero cometí el error (o no) de ir prestándolos. Y ya sabéis lo que dice el dicho, que tonto es el que presta un libro, aunque más tonto es el que lo devuelve.

El caso es que en los libros de autoayuda se parte de una premisa errónea: que algo haya funcionado al autor no implica necesariamente que te funcione a ti. Tu entorno, tu forma de ser, tus condiciones… son diferentes a la suya.

No es que sean libros inservibles. Es cierto que puedes captar algunas ideas generales. Puedes aprender algunos conceptos interesantes. Incluso puede que te den algún que otro consejo útil. Pero para que tú puedas cambiar no basta con leer. Para que consigas objetivos en tu vida es necesario constancia, fuerza de voluntad, que te esfuerces…

Por eso me gusta mucho el título del libro del Mago More: Superpoderes del éxito para gente normal. Bueno, lo que me encanta es el subtítulo: «Consigue lo que quieras… trabajando como un cabrón». Confieso que no lo he leído, pero al menos eso no te engaña. Si quieres conseguir algo, hay que ganárselo. Como decían en aquella serie «la fama cuesta, y aquí vais a empezar a pagarla… con sudores» (o algo así).

Sobre el mismo tema, os hablo en el vídeo del libro El Secreto, un libro con millones de lectores a base de milongas.

¿Por qué tienen éxito?

En primer lugar, por sus títulos. Prometen algo que todos buscamos: éxito, dinero, amor, felicidad…

En segundo lugar, porque suelen estar escritos en un lenguaje sencillo y muy directo. No solo es que sean fáciles de leer, es que a veces te sientes muy identificado porque se dirigen a ti como a un amigo.

A veces los libros de autoayuda se plantean dos o tres ideas simplonas y fáciles y dan vueltas y vueltas sobre ellas para contártelas de mil maneras posibles. Claro, para venderlos en librerías tienen que tener cierto grosor.

 

Si queréis profundizar un poquito más, os recomiendo este interesante artículo de la revista colombiana Semana. En él se hace referencia a un libro del psicólogo danés Svend Brinkmann en que dice que los libros de autoayuda pueden crear minipsicópatas. Y también habla de El Secreto.

En definitiva, si quieres comprar un libro de autoayuda, infórmate. Entérate de quién es el autor, de qué experiencia tiene sobre lo que cuenta. Y tómatelo como una lectura ligera, no lo sigas nunca a pies juntillas.

O mejor, como sugiere Brinkmann en el artículo que te he recomendado, cambia los libros de superación personal por novelas.

Y, ahora sí, te dejo con el vídeo.

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