Las palabras, aunque puedan parecer simples unidades gramaticales, guardan una gran fuerza en su interior. Gracias a ellas somos capaces de conceptualizar nuestro entorno y expresar ideas, dando forma a nuestra realidad y moldeando nuestras mentes. 

Ideas, emociones y pensamientos pueden desembocar en acciones que se materialicen en un “plano terrenal” y cuyo origen siempre radica en las palabras. 

Nuestra comunicación se basa en vocablos, frases y oraciones. Ya sea en el ámbito laboral o personal, la manera en la que manifestamos nuestras opiniones y la elección de las palabras que utilicemos para hacerlo, puede generar situaciones de todo tipo, tanto beneficiosas como perjudiciales. 

Si, por ejemplo, no quieres asistir a un compromiso social y te decantas por expresiones como “Preferiría cualquier plan antes que el que me habéis propuesto” o “No iría aunque me pagaran”, estarías rechazando la invitación sí, pero probablemente nunca más te ofrecerán otra. Y es que las palabras tienen la capacidad de influir en los demás, pero ¡también en nosotros mismos!

Aquello que nos decimos tiene un gran poder sobre la valoración que tenemos de nosotros mismos así como de nuestro amor propio. “No valgo para nada”, “Soy un inútil” o “Nunca lo conseguiré” son expresiones perjudiciales que incrementan nuestras inseguridades y minan nuestra autoestima.

El diálogo interno, es decir, la conversación interna que todos tenemos con nosotros mismos es decisivo para acercarnos o alejarnos de la persona que queremos llegar a ser. Con el diálogo interno podemos motivarnos y animarnos a conseguir nuestras metas pero también limitarnos. 

Expongámoslo de otra manera. Imagina que tienes un amigo al que hace poco le ha dejado su pareja y recurre a ti para buscar consuelo o sencillamente para desahogarse. ¿Qué crees que le dirías?

Seguramente no optarías por frases tan dañinas como “Todo te sale mal”, “Normal que nadie te quiera”…etc. Entonces, ¿por qué no nos da ningún reparo decírnoslo a nosotros mismos?

La opinión que tenemos sobre nosotros es la más importante, por ello, hablarnos con respeto y cariño es imprescindible para tener una buena salud mental y emocional. Por ello, aceptar que no somos perfectos y abrazar nuestros defectos generará un cambio positivo en nuestras vidas. 

Recuerda que puedes ser tu mayor aliado pero también tu peor enemigo, elige las palabras adecuadas y ayúdate a crecer. 

 

Puedes dejar un comentario aqui

Identidad: MARGARITA CLAUDIO FERNÁNDEZ (PSICOASISTENCIA) –NIF: 28.893.729W Dirección postal: C/ GONZALO BILBAO, 23 PLANTA 3 MÓDULO 1 – C.P. 41003 Sevilla, Teléfono:617431215/954417431, Correo electrónico: info@psicoasistencia.com, Delegado de protección de datos: info@psicoasistencia.com “En nombre de la empresa tratamos la información que nos facilita con el fin de controlar el spam en nuestros formularios de comentarios. Los datos proporcionados se conservarán mientras no solicite el cese de la actividad. Los datos no se cederán a terceros salvo en los casos en que exista una obligación legal. Usted tiene derecho a obtener confirmación sobre si en Creadores Web Sevilla estamos tratando sus datos personales por tanto tiene derecho a acceder a ellos, rectificar los datos inexactos o solicitar su supresión cuando los datos ya no sean necesarios para los fines que fueron recogidos”

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.